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Paideiando, que es gerundio…

La mente que se abre a una nueva idea, jamás volverá a su tamaño original

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Creo que, para su evasión, aprovechó una migración de pájaros silvestres

Hoy la entrada es para ti, en algún lugar de este enorme multiverso donde nos mantenemos a la par tan cerca, tan lejos…

– Pero cuando te vayas y ya no estés conmigo – dijo Colín – ¿me seguirás queriendo? ¿El cariño sigue vivo?

Su madre lo llevó, amorosa, a ver la noche serena con la luna luminosa y las brillantes estrellas.

– Colín, fíjate en esos luceros que brillan como diamantes: aunque algunos desaparecieron siglos y siglos antes…

– Siguen brillando de noche el año entero. El cariño, como su luz, nunca se acaba, es duradero.

Debi Gliori nos deja una joya de libro para trabajar tantos ámbitos vitales en nuestra profesión: el perdón, la empatía, el amor…

Desde que comencé en este mundo de la educación he creído que la literatura en general, y los cuentos (álbumes ilustrados), en particular, son una herramienta brillante a la hora de abordar muchos de los contenidos y alcanzar los tan ansiados indicadores de evaluación.

Éste, al que hago alusión: Siempre te querré, pequeñín es uno de mis fetiches, lo reconozco. De hecho, junto a Donde viven los monstruos y Adivina cuánto te quiero, me parecen obras exquisitas a la hora de explicar el amor más incondicional de todos (si bien es cierto que ése es solo uno de sus múltiples cometidos).

En esta ocasión, con todo el dolor del mundo reconcentrado aquí dentro, muy dentro, bien compacto y claramente localizado ya, hoy hago una bola que pretendo batear bien fuerte al final de esta entrada, y reconozco que este libro, además, nos está sirviendo como instrumento para hacer frente a la pérdida y al proceso de duelo.

Cuando ocurren cosas que ni los adultos alcanzamos a entender, es necesario recurrir a este tipo de recursos, que se convierten en verdaderos aliados para hacer entender a los más peques estos sinsentidos que nos presenta la vida. En nuestro caso, de hecho, nos está ayudando enormemente a descubrir (a grandes y pequeños) día a día cómo allí arriba, por las noches, la estrellita que más brilla, está cuidando de nosotros, chivándonos las respuestas a las preguntas que la seño hace, guiando esas manitas que empiezan a esbozar los primeros trazos o las primeras palabras… ¡Y es que tenemos tanta suerte de tener un aliado allí!

Hoy nosotros, los “cuatro lobitos” y las dos mamás lobas, te decimos que no habrá mañana en que no echemos en falta tus streapteases mañaneros (aunque no tuviéramos el billete de 50 a mano), tu orden tan caótico, los biberones por el suelo, tus lagrimillas de cocodrilo para que te hiciéramos caso, los golpes en el tambor, los paseos por el patio, el destrozado panel multisensorial 1.0, las carcajadas entre vals y vals…

Y ahora saco el bate, lanza el pitcher, cierro los ojos y le doy fuerte a la bola… Desde ahora, tan solo nos quedamos con tu sonrisa, el resto ya está bien lejos, doy fe de la fuerza con la que golpeé la bola y ya hemos llegado a la última base.

Creo que el panel multisensorial habrá de esperar otra semana (y así aprovechamos para mostrarlo ya en todo su esplendor, en su versión mejorada 2.0, con las últimas mejoras y actualizaciones). La semana que viene, sin falta.

 

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¡Abracadabra, pata de cabra!

Merecía una entrada la magia que generan estas cuatro palabras.

Es un día cualquiera en nuestra súper aula específica (para la cual ya hemos generado hasta un choque VIP secreto para acceder) jejeje… Son las 12:00 de la mañana y acabamos de volver de un recreo movidito, de esos que nos encantan, de saltos, gritos, besos y algún que otro berrinche de los buenos y… toca la hora del cuento.

En nuestro caso, la sesión de relajación se ha tornado hora del cuento, pues justo cuando regresamos nosotros del recreo, salen los compas de primaria y el ruido, no favorece demasiado nuestra concentración como para escuchar la música y quedarnos tranquilitos. Así pues, nos colocamos las orejillas de duendes, cogemos nuestros cojines mágicos que nos transportan a mundos inhóspitos e inexplorados, encendemos el Claro de Luna de Beethoven, cogemos nuestro masajeador favorito y… ¡se hace la magia!

El primer día, a modo de prueba, escogimos un cuento sobre brujas, magos y dragones que expulsaban monstruos y conjuros a tutiplén, uno de ellos versaba tal que así (más o menos… hasta donde permite mi memoria):

“Cosas horribles y espantosas

diablillos que no entretengo;

cosas viscosas, cosas grimosas,

versos ripiosos y negros.

Varicela, dolor de muelas,

sarpullidos y paperas…

Y estas fétidas palabras:

¡Abracadabra, pata de cabra!”

Y sonó el click, y surgieron las carcajadas más bonitas que había escuchado hasta entonces; ¡y conectamos! Lo dicho, se hizo la magia.

Desde ese día y hasta hoy, ya han aprendido bien su rutina (de forma casi obsesiva, me atrevería a decir). Vuelven del recreo, cogen su cojín, piden la pieza de música y que la seño Ana (y hacen muuuuuucho hincapié en ello, de ahí la “obsesión”) se tumbe con ellos en la colchoneta a poner voces y hacer cosquillitas mientras nos convertimos en lobos, enanitos, brujas y hasta dragones que sobrevuelan Adra como si fueran aviones.

Desde entonces, cuando nos ponemos tristes, echamos de menos a mamá, no nos gusta demasiado la hora de trabajar… Resuenan por la clase nuestras mágicas palabras (Abracadabra, pata de cabra), con una melodía que cada vez suena diferente; volvemos a hacer click, y el engranaje continúa su ritmo habitual.

Y si esto no es magia, que venga Houdini y disertamos al respecto…

P.D. En un par de días, os cuento cómo convertir una colchoneta en el tablón de psicomotricidad más chulo del mundo mundial, nuestro árbol de rollos de papel higiénico y otras muchas cosillas que pasan una vez hacemos nuestro choque secreto y accedemos a nuestra súper AULA FANTAVIJUVI.

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¡Brrrum! Arrancando motores

Poco a poco, a lo largo de otras entradas, iré contando cómo es posible terminar la tesis doctoral, trabajar en la facultad de Melilla  (desplazándome semanalmente a Granada, lugar de residencia) y ¡¡¡Sacar la plaza de maestra de PT!!! Todo ello, en el mismo año. A modo de anticipo, sobra decir la importancia que adquieren los cómplices que te ayudan, guían y acompañan a lo largo de este trayecto, la motivación, la creatividad y la vocación.

Sé que suena a coña, que los más carnavaleros (como servidora) diréis que soy una Pepe Trola de la vida (https://www.youtube.com/watch?v=7cgNNCeD14w, para quienes no lo conozcáis y tengáis un ratito ^_^) y tantas otras cosas… Pero sí, es cierto, es POSIBLE, es un hecho. Así que, para todos aquellos que estéis andando este arduo y bonito camino, ¡ÁNIMO! Porque merece muchísimo la pena llegar a la meta.

Ahora bien, en esta entrada, por aquello de las fechas e ir acorde a las mismas (¡FELIZ INICIO DE CURSO, COMPIS!), quería compartíos mi humilde “Cuaderno de la seño de PT”, por si os pudiera ser de utilidad.

Los que había en el mercado, bien por exceso de datos o por defecto de los mismos, bien por estar más enfocados a los compis tutores de primaria, no me parecieron del todo adecuados; así que… empecé a “bichear” y cotillear unos y otros, de diferentes marcas, de otros compañeros que los comparten, etc. Y, con todo ello, me he quedado con aquellos apartados que consideré que mejor se iban a ajustar a mi labor durante este curso.

Así pues, como podéis ver, nos encontramos con los siguientes apartados:

  1. Datos personales
  2. Contenidos comunes
    • Calendario escolar
    • Plano del centro
    • Plano del aula
    • Horario escolar
    • Horario de la seño
    • Enlaces y webs de interés
    • Lista de tareas
    • Inventario
    • Materiales para el aula de PT
    • Organización UU.DD.
  3. Organización y Planning Trimestral
  4. Alumnado
    • Listado de alumnos
    • Cumpleaños
    • Ficha del alumno
    • Cuaderno de bitácora (registro o ficha de seguimiento)
  5. Reuniones

No he incluido portada porque, en mi caso, lo he organizado en un archivador, ya que me era más cómodo y útil (porque no sabía cuántas fichas del alumno, hojas de inventario, fichas de seguimiento… iba a necesitar, ). Al hacerlo en un archivador en lugar de encuadernado, es más fácil modificarlo, añadir o suprimir aquellos apartados que se necesiten.

Así pues, espero que os sea útil 🙂

Durante las próximas semanas, y ya sobre el escenario de juego, iré compartiendo actividades, tareas, proyectos, juegos… y demás que vayamos haciendo realidad a lo largo de este curso, con mis 5 CAMPEONES que, estoy segura, me van a enseñar todo y más.

¡ÁNIMO Y… A POR TODAS QUE ARRANCAMOS!

Cuaderno PT

Del compás a «El Principito»

Tic, tac; tic, tac… Las agujas del reloj van pasando estos días más rápido que de costumbre, recordándome que termina una etapa -una larga y productiva etapa-.

El viernes, apenas dos días, concluirán la fase de profundización en un ámbito que me ha enseñado mucho y me ha permitido conocer a varias decenas de niños y jóvenes cuyo compás en la vida vino determinado por su día de debut como diabéticos. Gracias a cada una de las familias que me cedieron un ratito de su tiempo para hacer posible una tesis que este viernes verá la luz.

Ahora bien, es necesario vislumbrar una nueva etapa tras el cierre de una anterior y, en mi caso, la vengo contemplando desde hace ya tiempo ¡y qué bonita que es! Va por vosotras, Estefanía y María… como bien me enseñasteis: los sueños son de quien los persigue. Por ello y por todo lo que está por venir, me subo a la avioneta del aviador francés en busca de la esencia del sombrero.

Despegando en 3, 2, 1… ¡Y a volar! ¡Sígueme!

¡Feliz 2017!

31 de diciembre, día de reflexión, propósitos, autocrítica y rememoranzas de los 366 días previos (que tocaba bisiesto este año).
De un día para otro, pocas cosas suelen cambiar, por tanto, dejo de lado las plegarias que inundan redes sociales deseando que acabe ya 2016, como si hubiera sido culpa del número los acontecimientos que con éste hubiesen venido y me quedo con lo bueno, a nivel personal, de lo que tanto he podido aprender y me ha ayudado a crecer; y con lo malo, que debería llevarnos a reflexionar y plantearnos cómo cambiar, entre todos, en pro de un mundo más JUSTO para TODOS.
El mundo se viene abajo, dicen algunos… Trump(antojos), PPSOE, Alepo, camiones sin personas que arrollan personas, etc. Pero la EDUCACIÓN la tenemos en nuestras manos, es nuestra, aunque nos la traten de arrebatar: somos padres, hijos, hermanos -y algunos, como yo, tenemos la suerte de ser docentes- y es ELLA, tal y como diría Mandela, la única y verdadera ARMA que tenemos para cambiar el mundo y, guiño scout, “dejarlo siempre en mejores condiciones a como lo encontramos”. Así que, amigos, no la olvidemos. Seamos educados y eduquemos, en la medida de lo posible, para que esta lacra social, quede atrás… muy atrás.
Por otra parte, vaya AÑAZO, siendo un tanto egoísta. ¡Qué 23 de abril más increíble! Que va a quedarse con nosotros para siempre. Si ya era importante el día del libro y la rosa en Villa Verdejo-Quesada, ¡ni qué decir a partir de ahora!
Luego, no puedo olvidar a mi pequeño soñador, quien ya esboza sus primeras, segundas, terceras… infinitésimas palabras, que suenan a gloria. ¡Cómo me gusta que no calle! Y cuánto deseo que siga así TODA SU VIDA. Así de feliz, de auténtico, de MAESTRO de todos (él no olvida que tiene también la educación en sus manos, y se encarga de ilustrarnos cada día).
Y finalmente, lo que está por llegar, que promete ser igual o más alentador que hasta ahora: fin de ciclo doctoral, inicio de sueños docentes, aulas hospitalarias y, esperemos, pequeños maestros que sigan endulzando nuestro día y a día y enseñándonos que, si queremos, entre todos juntos, podremos conseguir alcanzar el horizonte.
Amigos, FAMILIA, que el 2017 os traiga todo lo bueno que merecéis, que es mucho, y nos siga enseñando, enseñando, enseñando… a ser, cada día, un poquito mejores.

El origen del cambio

Nelson Mandela reconocía que la educación era la mejor herramienta con la que contábamos para cambiar el mundo; idea que matizó, a su vez, Paulo Freire, añadiendo que más bien se trataba de la herramienta que cambiaría a las personas que, a su vez, serían quienes cambiasen el mundo.
En definitiva, estos dos autores, al igual que tantos otros expertos en la materia, vienen a decirnos que la EDUCACIÓN es motor de cambio, es, en sí misma, el ORIGEN DEL CAMBIO.

Es a partir de ella que llegamos a formarnos como personas, a la par que vamos adquiriendo una serie de destrezas, habilidades, actitudes y conocimientos -buenos algunas veces, otras quizá no tanto- que nos hacen ser quienes somos.

La educación, es como tal, un ejercicio dinámico, que vamos adquiriendo a lo largo de todo nuestro proceso vital. Y nosotros, las maestras y maestros, tenemos el privilegio de ser guiar y acompañar en su proceso educativo a niños y jóvenes que, diariamente, nos hacen partícipes de su descubrimiento personal.

Por ello, tenemos en nuestras manos un gran poder que, tal y como diría el Tío Ben, conlleva una gran responsabilidad por nuestra parte. En mi caso, quiero adquirir esa responsabilidad retornando a mis orígenes, a mi deseo primigenio de cambiar el mundo que me trajo hasta aquí, a hacer esta carrera y seguir formándome para ser, cada día, mejor persona y profesional. Y para poder ver el día de mañana, con orgullo, cómo mis alumnos consiguen hacer de este mundo un lugar mejor cada día.

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Hoy, más que nunca, como siempre. Todos unidos por una Educación Pública De Verdad.

3 horas y 21 minutos

¡Empieza la aventura!

Para lograr un sueño hay que perseguirlo y perseverar en él, sin perderlo nunca de vista, por difícil que parezca.

Cuando era pequeña, ponía a mis muñecos frente a mí y les explicaba lo que habíamos dado en clase ese día -sin embargo, cuando alguien me preguntaba que qué quería ser de mayor, respondía contundentemente que MÉDICO, sin lugar a dudas-.
Luego llegó “mi muñeco” particular, también conocido como Carlos, mi hermano pequeño. Y pensé… para qué enseñar a los muñecos, si a fin de cuentas, no parece importarles mucho el tema, pudiendo ser la “seño” de mi hermano. Y éste sí que me hizo caso… y tanto.

Sin embargo, tras no mucho tiempo, me di cuenta de que era yo quien realmente estaba aprendiendo de él, y descubrí el placer que suponía la enseñanza, pues te permitía aprender a la par que enseñabas a otros… ¡Y gratis!  Y comencé a verlo claro, y puse todos mis esfuerzos en ello -con el apoyo constante de mamá Antonia quien, en los momentos críticos, sin decir nada, siempre sabía cómo guiarme hacia donde yo quería llegar-.

Entonces llegaron las clases de guitarra, las tardes de clases particulares, el análisis morfosintáctico, las clases de verano para niños (y no tan niños), las noches de baby-sitter y “mamá” a domicilio, y Diego, y Gema, y Fátima y Antonio y Lidia y Pablo y los gemelos y Carlos y Gabi y Víctor e Ignacio e Inma… ¡Mamma mía!

Y la facultad, obviamente, yo sabía que la mía no podía ser otra que la de Ciencias de la Educación (a pesar de las constantes insinuaciones de la de traductores, ¡casi lo consigues y todo, zalamera!) , y allá que fuimos, mi padre y yo, yo y mi padre -dos catetos en la ciudad, y con tanta honra y orgullo que no nos cabía en el pecho, presumiendo yo de él y él de mí, y la de veces que nos quedan que presumir el uno del otro-.

Y comenzó la diplomatura en Educación Infantil, y la licenciatura en Psicopedagogía, y el máster en Psicología Social y el doctorado en Psicolog… Ciencias de la Educación, que no vale desviarse del camino, bendita burocracia, hasta tú vas a serme útil en el camino.

Me pasé de la media… pero esta vez no ha sido en sentido positivo.  Ha sido mi primer tiempo, una ronda de autoconocimiento, como en una primera marathon, esto es solo un entrenamiento -prometo ir mejorando mi marca personal-.

Ahora, con la mano firme y un objetivo tan idílico al final del camino, iniciamos la aventura contando, además, con la mejor de las compañeras de viaje, con las magníficas aportaciones de mi gran marido, copiloto en este soñado viaje espaciotemporal -TARDIS incluida- y las pilas que nos recarga cada sonrisa del pequeño Héctor, sobre quien recaerá cada una de las locas ideas que se nos vayan ocurriendo a lo largo de este viaje, esperemos le sean gratas.

Por todo ello, y parafraseando -a mi manera- al incomprendido Darth Vader:
– “Que los sueños te acompañen.”

“Cuando nada es seguro, todo es posible”

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